Hablar ¿para qué?

bla-bla-blaA veces, cuando tenemos un problema nos encanta compartirlo.

¿Cuántas veces nos encontramos contando la misma retahíla, una y otra vez? Y por el otro lado una voz amigable que nos apoya nuestra conversación con mensajes del tipo:  “no me digas”, “ no me extraña”, “ no me lo puedo creer”, “ vaya”.

Esta es la tendencia natural y aprendida de compartir nuestras vivencias en muchos casos.  Tan sólo para asumir un papel de víctima que creemos nos ayuda pero que realmente nos limita enormemente

La tendencia también es compartir con nuestra “tribu”,  con aquellos que son de mi cuerda y que tengo claro me apoyarán ¿te suena?

Todo ello lo que hace es retroalimentarnos sin dejar salida o sin buscar otras perspectivas que nos permitan analizar el problema desde otro lugar.

Por ello la propuesta hoy es otra:

  • Comparte no sólo con los tuyos: atrévete a compartir en otros círculos, con una mentalidad de apertura,  de aprendizaje.
  • Habla para conversar: no para convencer. Y ¿qué significa esto? Incluye una predisposición a escuchar. Un partir de “no llevo razón”  sino: “estas son mis razones” pero probablemente haya otras razones también.  Se trata de buscar nuevos  puntos de vista que nos permitan ampliar el enfoque.

¿Te has planteado alguna vez si hablas para convencer o para conversar?

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s